¿Te duele la cabeza y notas el cuello cargado? Aunque solemos relacionar el dolor de cabeza con el estrés, el cansancio o la falta de sueño, en algunos casos el problema puede estar relacionado con la región cervical.

No siempre es fácil distinguirlo. Por eso, antes de dar por hecho que el dolor viene del cuello, debemos fijarnos en cómo aparece, qué otros síntomas lo acompañan y qué situaciones lo modifican.
¿Dolor de cabeza?
El dolor de cabeza, también conocido como cefalea, es un problema muy frecuente que puede aparecer de forma puntual o prolongarse durante semanas, afectar a un lado o a ambos y sentirse como presión, pulsación o como una molestia que comienza en una zona y se desplaza hacia otra.
Para entender qué puede estar ocurriendo es importante saber cómo empieza, cuánto dura, dónde se localiza y qué situaciones hacen que aumente o disminuya.
Conocer estos datos nos ayuda a diferenciar los distintos tipos de cefalea y a decidir el tratamiento más adecuado.
¿Qué tipos de dolor de cabeza existen?
Existen muchos tipos de dolor de cabeza, y entre los más habituales encontramos la migraña, la cefalea tensional y la cefalea cervicogénica.
- La migraña suele provocar un dolor intenso y pulsátil. Puede acompañarse de náuseas, sensibilidad a la luz o al ruido y, en algunas personas, alteraciones visuales.
- La cefalea tensional se describe con más frecuencia como una presión o una sensación de banda alrededor de la cabeza. En algunos casos el bruxismo o una disfunción temporomandibular también pueden contribuir a los síntomas.
- La cefalea cervicogénica, en cambio, tiene su origen en la región cervical.
Si quieres conocer el resto puedes consultar la clasificación internacional de cefaleas.

¿Qué es la cefalea cervicogénica?
La cefalea cervicogénica es un tipo de dolor de cabeza cuyo origen se encuentra en alguna estructura de la región cervical. Aunque el problema comienza en el cuello, la persona puede notar la molestia en la nuca, la sien, la frente o incluso alrededor de los ojos.
Esto ocurre por un mecanismo conocido como dolor referido. Es decir, el lugar donde se siente el dolor no coincide necesariamente con la zona que lo está provocando.
Las primeras vértebras cervicales comparten conexiones nerviosas con determinadas regiones de la cabeza y de la cara. Al compartir estas conexiones, el cerebro no siempre identifica con precisión qué región origina la señal y el dolor puede percibirse en otra zona.
Esto explica cómo un problema cervical puede manifestarse como dolor de cabeza, incluso sin que exista molestia en el propio cuello.
¿Cómo saber si el dolor de cabeza viene de las cervicales?
Una de las principales pistas es la relación de los síntomas con el movimiento del cuello. Girar o inclinar la cabeza puede reproducir las molestias, que también pueden aparecer después de trabajar con el ordenador, conducir o mantener una misma posición durante mucho tiempo.
Suele acompañarse de rigidez o limitación cervical y puede comenzar en la nuca y avanzar hacia la sien, la frente o detrás del ojo. Es frecuente que afecte a un solo lado, aunque también puede presentarse en ambos.

¿Por qué aparece la cefalea cervicogénica?
En algunas personas los síntomas comienzan tras sufrir una lesión en la región cervical, mientras que en otras aparecen de manera progresiva, sin que exista un momento concreto de inicio.
Sin embargo, recordemos que las posiciones mantenidas, los movimientos repetitivos o aumentar de golpe una actividad para la que el cuello todavía no está preparado también son algunos de los desencadenantes del dolor de cabeza de este tipo.
Estos desencadenantes no son exclusivos del dolor de cabeza, como vimos en el post dedicado a la cervicobraquialgia, la región cervical también tiene relación con otras zonas del cuerpo como los brazos, por lo que reducirlos cobra especial importancia más allá del dolor de cabeza.
¿Se puede prevenir la cefalea cervicogénica?
Podemos reducir los factores que provocan sus episodios
Cambiar de posición con frecuencia, hacer pausas durante el trabajo y mantenerse activo a lo largo del trabajo ayuda. No se trata de buscar una postura perfecta, sino de evitar pasar demasiado tiempo sin moverse.
Aquí tienes una rutina de 5 minutos que puedes utilizar como descansos activos en mitad de tu jornada de trabajo o en cualquier momento del día, aunque también conviene mejorar progresivamente la fuerza y la movilidad cervical para que el cuello tolere mejor las actividades del día a día.
Fisioterapia para la cefalea cervicogénica en Alcala de Henares
El primer paso es valorar si el dolor de cabeza está realmente relacionado con el cuello. Para ello analizamos los síntomas y comprobamos cómo responden al movimiento y a la exploración cervical.
El tratamiento puede combinar terapia manual y ejercicio terapéutico. El objetivo no es solamente aliviar el dolor, sino recuperar la movilidad y mejorar la capacidad del cuello para reducir la aparición de nuevos episodios.
En Evolution realizamos una valoración completa y adaptamos el tratamiento a las necesidades de cada paciente. Si tienes dolores de cabeza recurrentes y crees que pueden estar relacionados con las cervicales, contacta con nosotros o agenda una cita o agenda una cita, te ayudaremos a identificar el problema y elegir el tratamiento más adecuado.



