Un esguince de tobillo, coloquialmente conocido como “torcedura de tobillo” hace referencia a una torsión que sufre la articulación del tobillo y por consiguiente las estructuras que la conforman.

Una de las estructuras son los ligamentos. Estos están constituidos por tejido conjuntivo, y proporcionan estabilidad a la articulación. Pero en caso de que estos lleguen a rangos de movilidad límites, como en el caso de una torsión de tobillo, pueden lesionarse.
El compartimento lateral lo componen el ligamento peroneo astragalino anterior, el ligamento peroneo calcáneo y peroneo astragalino posterior. Estos se lesionan cuando se ponen en tensión mediante un movimiento de inversión forzada (pie hacia fuera). El compartimento interno está conformado por el ligamento deltoideo. En este caso el mecanismo de lesión es una eversión forzada (pie hacia dentro).
De manera similar ocurre con la musculatura, en cuyo caso, la más afectada suelen ser los músculos peroneos, tibial anterior y tibial posterior.
¿Cómo saber si tengo un esguince de tobillo?
Existen varios signos y síntomas que pueden confirmar que hemos sufrido un esguince.
El primero es el dolor, que suele ser intenso en el momento de la lesión, e incluso puede incrementarse al mover el tobillo o al apoyarlo. En el caso de un esguince por inversión, el dolor se concentra en la parte lateral del tobillo, mientras que en uno por eversión se manifiesta en la parte interna.
Dependiendo de la gravedad, es posible que se presente también un hematoma, pudiéndose extender por la pierna y el pie. También podemos llegar a experimentar una sensación de inestabilidad, debido a la alteración de los receptores propioceptivos, responsables de mandar información acerca de la posición de nuestras articulaciones.
Por último, uno de los más llamativos es la hinchazón, también conocida como inflamación, que puede aparecer de inmediato tras la lesión, pudiendo persistir durante varios días.
¿Por qué se inflama el tobillo después de un esguince?
La inflamación es una respuesta que produce nuestro cuerpo con el objetivo de reparar el daño provocado por una lesión. Esta hinchazón que se produce, es debido a que el organismo envía más sangre y células curativas a la zona para que esta se regenere. Además, puede ir acompañada de calor, rigidez y más dolor.
La hinchazón es necesaria en las primeras etapas de la recuperación, pero si esta se prolonga en exceso, puede dificultar el proceso de recuperación. Por ello, es importante controlarla.
¿Qué hacer tras haber sufrido un esguince? Cómo puedo controlar la inflamación.
Tras un esguince, mantener el calzado puesto inicialmente puede ayudar a controlar la inflamación, ya que ofrece una ligera compresión. Sin embargo, si el dolor es intenso o el calzado ejerce demasiada presión, es mejor retirarla con cuidado.
También puede ser conveniente utilizar hielo como método antiinflamatorio y analgésico. No obstante, la aplicación no debe durar más de 15 minutos para evitar daños en la piel y tejidos. En cualquier caso, es fundamental acudir a un profesional sanitario para evaluar la lesión y comenzar el tratamiento adecuado.
En Clínica Evolution Fisioterapia disponemos de tecnología avanzada como Cryopush, la cual combina el frío con la compresión, idóneo para este tipo de lesiones.

¿Se puede andar con un esguince de tobillo?
La posibilidad de caminar con un esguince de tobillo varía según la gravedad de la lesión. En un esguince de grado 3, caminar suele ser muy doloroso, y puede ser necesario el uso de muletas. Sin embargo, en los esguinces de grado 1 y 2, caminar puede ser posible, siempre que el dolor sea tolerable.
Caminar de manera controlada puede ser beneficioso para el proceso de recuperación, favoreciendo así la circulación y curación de los tejidos afectados. En cambio, el reposo absoluto puede ralentizar la recuperación, provocando rigidez articular y debilidad muscular.
Es importante destacar que caminar con cuidado no significa que se pueda regresar de inmediato a las actividades normales o deportivas. No obstante, introducir movimientos y actividad leve y controlada en etapas tempranas, bajo la supervisión de un fisioterapeuta, puede acelerar la recuperación y mejorar los resultados a largo plazo.
¿Cuánto tiempo dura un esguince de tobillo?
La duración de un esguince varía según la gravedad de la lesión y el tratamiento aplicado. Se clasifican en tres grados:
- Grado 1: los ligamentos se estiran sin llegar a romperse. El dolor y la hinchazón son moderados y aparece hematoma. Recuperación entre 1 y 2 semanas.
- Grado 2: desgarro parcial de los ligamentos, provocando mayor dolor, hinchazón y la posible aparición de hematoma. Recuperación entre 3 y 6 semanas.
- Grado 3 (grave): rotura completa del ligamento, con inestabilidad, dolor, hinchazón y hematomas de mayor intensidad. Recuperación entre 8 y 12 semanas.
¿Cómo acelerar la recuperación de un esguince de tobillo?
Actualmente se está llevando a cabo el método PEACE and LOVE. Consiste en la combinación de: Protección, Elevación, evitar Antiinflamatorios, Compresión, Educación, Load (carga), Optimismo, Vascularización y Ejercicio.
La combinación con técnicas avanzadas también puede acelerar el proceso de recuperación. Entre ellas destacan la diatermia, la neuromodulación y la terapia invasiva. Estas, combinadas con la terapia manual y un plan de ejercicio terapéutico bien estructurado, son clave para asegurar la recuperación completa y evitar recaídas.
En Clínica Evolution Fisioterapia, disponemos de herramientas de vanguardia, tales como la diatermia, para el tratamiento de esguinces de tobillo y poderte ofrecer así el mejor cuidado posible.
¿Cuándo puedo volver a hacer ejercicio tras un esguince?
El momento adecuado para retomar el ejercicio tras un esguince de tobillo dependerá tanto del grado de lesión como del progreso de la recuperación. Es crucial no solo considerar el estado de la lesión, sino también el tipo de deporte al que deseas volver.
En el caso de volver a la práctica deportiva primero hay que analizar el tipo de práctica que es. Estas los podemos diferenciar en cuatro grupos:
- Deportes de bajo impacto: caminar, nadar, ciclismo…
- Deportes de impacto moderado: running, fitness, senderismo…
- Deportes de contacto o alto impacto: fútbol, baloncesto, tenis, artes marciales…
- Deportes que requieren gran agilidad: ballet, gimnasia, parkour…
Antes de volver a la práctica deportiva es necesario cumplir con ciertas condiciones: no debe haber dolor (pudiendo existir una leve molestia), debes haber recuperado por completo la movilidad, así como la fuerza y estabilidad previas a la lesión. Si eres jugador/a de baloncesto te interesa este artículo.
Cada tipo de deporte demanda distintos niveles de movilidad, fuerza y estabilidad, por lo que volver demasiado pronto podría poner en riesgo tu recuperación y causar una recaída.
¿Por qué las torceduras de tobillo son más frecuentes en personas que ya han tenido uno antes?
La respuesta tiene una explicación, y se debe a los efectos a largo plazo que una lesión de este tipo puede generar.
Al sufrir un esguince, los ligamentos se estiran y debilitan, y aunque estos se regeneran, no siempre mantienen su longitud y firmeza originales. Esto puede provocar inestabilidad debido a una mayor laxitud. Además, la propiocepción (capacidad para percibir la posición de las articulaciones) se ve afectada, ya que los receptores nerviosos presentes en los ligamentos pueden dañarse, pudiéndose alterar la información que estos nos aportan aumentando así la posibilidad de sufrir torceduras futuras.
Por último, para la recuperación total es necesario seguir un plan de fortalecimiento muscular, ya que la debilidad de la misma puede agravar la inestabilidad de la articulación.

Fisioterapia en Alcalá de Henares para el tratamiento del esguince de tobillo.
Ahora que conoces más acerca del esguince de tobillo, ya puedes comprender que esencial seguir una rehabilitación adecuada y completa y reducir así la posibilidad de recaídas futuras. En la Clínica Evolution Fisioterapia Avanzada, ubicada en Alcalá de Henares, contamos con profesionales expertos en el tratamiento de esguinces de tobillo, ofreciendo un enfoque especializado e individualizado para abordar de manera efectiva cada lesión y asegurar una recuperación óptima.
Agenda una cita con nosotros y comienza tu proceso de recuperación con un plan de fisioterapia personalizado, diseñado para restaurar la función, fuerza y estabilidad de tu tobillo.


