¿Qué es el dolor inguinal?

El dolor inguinal, también conocido como groin pain en inglés, es un dolor que se localiza en la zona de la ingle, en el límite entre el abdomen, la cadera y la parte superior del muslo. En esta zona confluyen varias estructuras: músculos y tendones como los aductores, el psoas, el recto anterior y la musculatura abdominal; nervios como el femoral, el obturador o el ilioinguinal; articulaciones y huesos como la cadera, la sínfisis púbica y la pelvis. Por esta razón, el dolor inguinal puede ser una patología compleja.

Chica con dolor en la ingle

¿Cómo se diferencian las estructuras que pueden provocar dolor inguinal?

  • Aductores: frecuente en deportes con golpeos de piernas (futbol, artes marciales…). El músculo más afectado suele ser el aductor largo. La palpación y contracción de los aductores (cerrar piernas) puede provocar dolor.
  • Iliopsoas: el recto femoral puede afectarse en sprints o al golpear balón, mientras que el músculo iliaco y el psoas se ven más implicados en cambios de dirección. La contracción (llevar rodilla al pecho) y palpación suelen generar molestias.  
  • Inguinal: dolor localizado entre el abdomen bajo, el pubis y la espina iliaca antero superior. La palpación, la tos, los estornudos o la contracción del abdomen pueden desencadenar dolor. Este dolor no incluye hernias inguinales.
  • Pubis: dolor al palpar la sínfisis púbica, frecuente en sobrecargas deportivas.
  • Cadera: asociado a bloqueos, chasquidos, atrapamiento o sensación de inestabilidad. Puede afectarse el labrum, el acetábulo o la cabeza femoral y se conoce como síndrome de pinzamiento femoroacetabular. Suele estar limitada la rotación interna de cadera.

¿Qué puede provocar la aparición de dolor inguinal?

Las principales causas son:

  • Desequilibrios musculares: diferencias de fuerza o tensión entre los músculos abdominales y los aductores o flexores de cadera (psoas y recto anterior) e incluso la la musculatura glútea.  Esto suele estar relacionado no solo con deportistas, sino también con personas sedentarias que necesiten un mayor nivel de actividad.
  • Actividad física de alta intensidad: movimientos explosivos, cambios bruscos de dirección, giros, saltos o golpeos de balón.
  • Técnica incorrecta: en aquellos deportistas que realicen movimientos deportivos complejos que sobrecargen la zona inguinal.
  • Traumatismos: caídas o golpes directos o indirectos en la región pélvica y púbica.
  • Estiramientos excesivos o bruscos: tanto pasivos como activos.
  • Preparación insuficiente: calentamiento inadecuado, falta de descanso, sobreentrenamiento o musculatura no acondicionada correctamente.
  • Sobrepeso: el exceso de carga corporal aumenta la presión sobre las articulaciones y la pelvis, incrementando el riesgo de dolor o lesión.

Ejercicios fuerza dolor inguinal

¿Quiénes suelen sufrir de dolor inguinal?¿Tiene relación con el dolor lumbar?

El dolor inguinal es más frecuente en deportistas, debido a la alta demanda física a la que están sometidos. Sin embargo, también puede aparecer en personas con trabajos físicos exigentes, quienes llevan un estilo de vida sedentario, personas con sobrepeso o incluso a mujeres embarazadas. En estos casos los síntomas suelen ser similares, aunque el tratamiento se adapta a las actividades y estilo de vida del paciente.

Existe una estrecha relación entre el dolor inguinal y el dolor lumbar, ya que la musculatura implicada desempeña un papel fundamental en la estabilización lumbo pélvica, junto con la musculatura multífida y la glútea (Si te interesa este tema, no dudes en leer este blog). Por eso, evaluar y tratar correctamente esta zona es fundamental, especialmente en personas que sufren molestias en la zona baja de la espalda.

En Clínica Evolution Fisioterapia, contamos con fisioterapeutas especializados que abordan a cada paciente de manera holística, adaptándo la evaluación y el tratamiento a sus necesidades y actividades, para asegurar una recuperación óptima.

Fisio aplicando terapia manual para dolor inguinal

¿Cómo saber si tengo dolor inguinal?

Los síntomas más habituales del dolor inguinal incluyen dolor localizado, sordo o incluso eléctrico en la región del pubis, la ingle, la parte baja del abdomen o parte interna del muslo. Las molestias suelen manifestarse al subir escaleras, entrar al coche, caminar o en la práctica deportiva.

En algunos casos también pueden aparecer al toser, estornudar o realizar movimientos abdominales, acompañado de una sensación de rigidez o tirantez en la zona.

Si tienes alguno de estos síntomas lo mejor es acudir a un fisioterapeuta para que valore tu caso y comiences el tratamiento cuanto antes, para así evitar que la lesión vaya a más.

Fisio aplicando terapia manual

¿Puede la fisioterapia ayudar con el dolor de ingle?

La fisioterapia no puede ayudar, sino que es fundamental para el tratamiento del dolor inguinal. Permite en primer lugar identificar el origen de la lesión y, a partir de ahí, diseñar un plan de tratamiento adaptado a cada paciente.

El abordaje combina diferentes herramientas como la terapia manual, la diatermia,  técnicas invasivas como la electrólisis percutánea, la neuromodulación o la punción seca, junto con ejercicio terapéutico. Además, es clave ajustar o modificar aquellas actividades que puedan estar irritando las estructuras de la zona, evitando siempre el reposo absoluto.

El proceso de recuperación no sigue un proceso lineal y la duración de la lesión varía según cada persona. Sin embargo, la constancia en la realización de los ejercicios y el apoyo de las técnicas de fisioterapia permiten potenciar la capacidad natural del cuerpo para recuperarse.

En Evolution fisioterapia estamos comprometidos al 100% con tu recuperación, ofreciéndote un tratamiento personalizado y respaldado por la experiencia clínica y las técnicas más innovadoras.

Fisioterapia en Alcalá de Henares para el tratamiento del dolor inguinal.

El dolor inguinal puede limitar tu deporte y tu vida diaria, pero un tratamiento adecuado puede hacer que vuelvas antes a tu vida normal.

En Clínica Evolution Fisioterapia Avanzada, en Alcalá de Henares, diseñamos un plan personalizado para cada paciente que combina terapia manual, terapias invasivas  y ejercicio  todo bajo un enfoque fisioterapéutico personalizado para tratar la pubalgia. Nuestro equipo de especialistas adaptará el tratamiento a tu situación particular y te acompañará durante tu proceso de recuperación.

No lo dejes pasar y reserva tu cita aquí, que el dolor no limite tu vida.

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