Los isquiotibiales son un grupo de cuatro músculos situados en la parte posterior del muslo: el semitendinoso, el semimembranoso y el bíceps femoral, que se divide en cabeza larga y cabeza corta. Estos músculos conectan la pelvis con la tibia y el peroné, y tienen un papel clave en movimientos como correr, saltar, levantar peso o caminar.
Su función principal es flexionar la rodilla, extender la cadera y estabilizar la pelvis durante el movimiento. Por su participación en gestos explosivos y de alta demanda, son muy propensos a sufrir lesiones, especialmente en deportes como fútbol, atletismo, CrossFit o cualquier actividad que implique sprints o cambios de dirección.

¿Qué provoca una rotura de isquiotibiales?¿Qué factores aumentan el riesgo?
Las roturas de isquiotibiales se suelen producir cuando el músculo no es capaz de soportar la carga a la que se le somete especialmente en situaciones de alta exigencia. La mayoría de estas lesiones ocurren cuando el músculo está alargado y, al mismo tiempo, se contrae de forma explosiva. Es como si estiráramos demasiado una tela hasta que se rompe.
Los principales factores de riesgo son:
- Fatiga: cuando el músculo o el sistema nervioso están fatigados, disminuye la capacidad de respuesta y control, lo que reduce la eficiencia en la contracción .
- Falta de estabilidad lumbopélvica: la posición de la pelvis, sobre todo en posición de anteversión, puede modificar la tensión de la musculatura isquiotibial, cambiando así las cargas de fuerza.
- Mala preparación física: una inadecuada gestión de cargas o una progresión del entrenamiento demasiado rápida, puede forzar a la musculatura a trabajar por encima de sus capacidades.
- Desequilibrios musculares: es habitual que el cuádriceps sea más fuerte que los isquiotibiales, lo que genera un desequilibrio en la articulación de la cadera y la rodilla. Además, una debilidad en la musculatura del core y los glúteos, encargados de estabilizar la pelvis durante el movimiento, también puede aumentar la tensión sobre los isquios.
- Técnica deficiente: una ejecución incorrecta de gestos deportivos, como los sprints, pueden alterar la distribución de fuerzas y sobrecargar la musculatura.
Si te interesa este tipo de lesión, no dudes en leer este artículo sobre las numerosas lesiones que han afectado al Real Madrid esta temporada: 51 lesiones en total, 37 de ellas musculares, que han condicionado el rendimiento del equipo. Un claro ejemplo de la importancia de una buena prevención, tratamiento y readaptación en este tipo de lesiones.

¿Cómo se si tengo una rotura de los isquios?
La rotura de isquiotibiales suele ocurrir durante un movimiento explosivo. En ese momento, es habitual sentir un pinchazo o la sensación de que alguien te ha lanzado una piedra en la parte posterior del muslo. Dependiendo del grado de lesión, podrás seguir la práctica deportiva o verte obligado a parar.
El dolor es localizado y aumenta con la palpación, el estiramiento o la contracción de los isquiotibiales. En las 24 o 48 horas puede aparecer hinchazón o hematoma, tanto interno como externo. También suele ir acompañado de pérdida de fuerza y limitación de movimiento.
En función de la gravedad, las roturas musculares se clasifican en: grado 1 o leve (microrrotura o distensión muscular), grado 2 o moderada (desgarro parcial) y grado 3 o grave (rotura completa).
Para confirmar el diagnóstico y conocer la magnitud de la lesión , es imprescindible realizar una prueba de imagen, como una resonancia magnética o ecografía musculoesquelética. En Evolution Fisioterapia contamos con ecógrafo propio, lo que nos permite valorar de forma precisa la lesión y empezar el tratamiento adecuado sin esperas innecesarias.

¿Cómo se cura una rotura de isquiotibiales?¿Qué hay que evitar?
Para recuperarse correctamente de una rotura de isquiotibiales y evitar recaídas, es esencial un tratamiento de fisioterapia bien planificado. Gracias a la fisioterapia no solo se aceleran los procesos naturales de regeneración del tejido, sino que también se reduce el riesgo de que se forme una cicatriz fibrosa, lo que podrá limitar la función del músculo en el futuro.
Técnicas de fisioterapia avanzada como son la Electrolisis Percutánea Intratisular (EPI), neuromodulación o la diatermia son muy eficaces para estimular la recuperación. Combinadas con ejercicio terapéutico personalizado, adaptado al tipo de rotura y a la práctica deportiva del paciente, permiten una vuelta segura y progresiva al deporte al máximo nivel.
Durante la recuperación es importante evitar ciertas acciones que pueden interferir en el proceso de recuperación: estiramientos en la fase inicial (es como tirar de una tela que ya tiene un agujero), antiinflamatorios y hielo (dificultan el proceso de regeneración del cuerpo al frenar la inflamación natural) y el reposo absoluto.
¿Cuánto tarda en recuperarse una rotura de isquiotibiales?
El tiempo de recuperación dependerá del grado de la lesión y de las características individuales de cada paciente. De forma general: Grado 1 (leve): 2 a 3 semanas; Grado 2 (parcial): 4 a 6 semanas; Grado 3 (rotura total): 2 meses o más.
Es importante respetar los tiempos biológicos del cuerpo, ya que la ausencia de dolor no significa necesariamente que el tejido esté completamente regenerado o preparado para volver a la actividad al 100%. Una vuelta prematura puede aumentar el riesgo de recaída.

Fisioterapia en Alcalá de Henares para el tratamiento de roturas musculares.
En Clínica Evolution Fisioterapia Avanzada, contamos con un equipo de fisioterapeutas especializados en el tratamiento de roturas de isquiotibiales. Abordamos cada fase del proceso de recuperación con un enfoque individualizado y adaptado a las necesidades de cada deportista, garantizando una vuelta segura y eficaz a la actividad deportiva.
Si has sufrido una rotura muscular y buscas una clínica de confianza en Alcalá de Henares, no dudes en pedir tu cita con nosotros.


