Síndrome de la sínfisis del pubis (Pubalgia)

La pubalgia u osteotomía dinámica de pubis es un síndrome clínico complejo que se caracteriza por dolor en la región del pubis y zona inguinal. El dolor suele ser difuso, pudiéndose extender a la ingle, inserción del abdomen, muslos o cadera. En ocasiones, es cambiante (pasa de un lado a otro).

Las causas que la provocan son diversas y generalmente están relacionadas con actividades físicas intensas y repetitivas. Algunas de estas podrían ser:

  • Desequilibrios musculares: Entre músculos del abdomen y musculatura de la aductora.
  • Actividades de alta intensidad: Movimientos explosivos, cambios de dirección rápidos, torsiones, saltos, golpeos de balón…
  • Preparación inadecuada para la actividad: Mal calentamiento, descanso incompleto…
  • Mala técnica de ejecución en el deporte.
  • Dismetrías biomecánicas.
  • Sobreentrenamiento.

El tratamiento de la pubalgia puede ser conservador o quirúrgico. El tratamiento conservador tendrá como objetivo disminuir el dolor, mejorar la función y prevenir la recaída. Para ello es necesario disminuir la frecuencia e intensidad de entrenamiento y ajustar las cargas, no siendo el reposo total una opción para la completa recuperación.

El diagnóstico diferencial de la dolor de la sínfisis del pubis es crucial, puesto que su sintomatología puede dar lugar a confunsión con otras patologías como la hernia inguinal, lesiones de cadera o atrapamientos nerviosos. La resonancia magnética o la ecografía son las pruebas de imagen más acertadas para alcanzar un diagnóstico preciso.

En Clínica de Fisioterapia Evolution abordamos este tipo de lesión multifactorial de una manera global, mediante una recogida de datos y una valoración funcional inicial, lo que nos facilita conocer el origen del problema y, poder así, mejorar la sintomatología de nuestro paciente mediante la elección del tratamiento adecuado.

La terapia manual, la diatermia, la neuromodulación y la inducción miofascial son algunas de nuestras herramientas terapéuticas para acondicionar el tejido dañado y así, posteriormente, introducir el ejercicio terapéutico que garantizará la completa recuperación de nuestro paciente.

Deja un comentario