Diatermia

Se trata de una técnica de fisioterapia avanzada, no invasiva e indolora que consiste en la transmisión de una corriente eléctrica de alta frecuencia, a través del cuerpo, para potenciar la regeneración del tejido dañado.

La diatermia es un tratamiento revolucionario en fisioterapia que busca aliviar tu dolor, influyendo sobre el área afectada y devolviéndote a las actividades diarias o deportivas en el menor tiempo posible y en las mejores condiciones, evitando el riesgo de recaída.

¿Qué es la diatermia?

La diatermia es una herramienta terapéutica indicada en el tratamiento del dolor y la recuperación de lesiones. Se trata de una técnica de fisioterapia avanzada, puesto que potencia los efectos terapéuticos de las sesiones de terapia manual, con el objetivo de alcanzar una mejor y más rápida recuperación del tejido.

¿Cómo funciona la diatermia en fisioterapia?

La diatermia se basa en la aplicación de corrientes eléctricas de alta frecuencia que generan calor en los tejidos profundos del cuerpo. La gran diferencia con el resto de las técnicas de termoterapia (onda corta, microonda o infrarrojos) es su poder de penetración: mientras unas generan calor superficial a nivel de la piel y el tejido adiposo, la diatermia consigue atravesar planos superficiales y generar el efecto térmico en planos más profundos.

La aplicación de la diatermia se realiza a través de un circuito cerrado entre el cabezal (electrodo activo) y la placa (electrodo de retorno). Ambos se deben colocar cercanos al tejido a tratar para que la energía pase a través del cuerpo y vuelva al dispositivo, distribuyéndose uniformemente y así evitando sobrecalentamiento o quemaduras en los tejidos superficiales.

A través del paso de esta corriente por el cuerpo se generan una serie de efectos fisiológicos locales y/o generales que ayudan a mejorar las condiciones musculoesqueléticas, aliviar el dolor o acelerar una rehabilitación.

Efectos y beneficios de la diatermia.

Algunos de los efectos que provoca la aplicación de diatermia son:

  • Aumento de la temperatura del tejido.
  • Vasodilatación: mejorando el flujo sanguíneo, mayor llegada de oxígeno y, por tanto, de nutrientes al área dañada.
  • Aumento del metabolismo celular.
  • Disminución de la rigidez articular y mejora del estado del músculo y tejido conectivo.
  • Disminución de la inflamación y estimulación del sistema linfático: El aumento del flujo sanguíneo y linfático favorece la eliminación de sustancias de desecho.

Todos estos efectos van a tener grandes beneficios en el paciente generando alivio sobre el dolor, acelerando la curación, mejorando la movilidad y flexibilidad y devolviendo la funcionalidad al tejido afectado.

Lesiones que pueden tratarse con diatermia.

Se trata de una herramienta no invasiva e indolora que puede ayudar a la gran mayoría de los pacientes a experimentar una significativa mejora de la calidad de vida, permitiéndoles retomar sus actividades diarias o deportivas en menos tiempo y con mejores resultados. Algunas de las patologías donde está indicada la diatermia son:

  • Dolor agudo o crónico.
  • Lesiones musculares: roturas de fibras, distensiones, contracturas.
  • Afecciones tendinosas: tendinopatías agudas o crónicas.
  • Afecciones del sistema nervioso: túnel del carpo, ciáticas, parestesias…
  • Columna o raquis: cervicalgias, lumbalgias, dorsalgias, hernias, protusiones…
  • Esguinces de ligamentos: rodilla, tobillo…
  • Fracturas sin material de osteosíntesis.
  • Fibrosis postcirugía o lesión.
  • Problemas articulares: artrosis, cartílago.

¿Qué siente el paciente durante un tratamiento de diatermia?

Se tratará de mantener al paciente en una posición confortable. La sensación de calor profundo que ofrece el dispositivo genera un estado de relajación y bienestar. El calor se irá regulando conforme la tolerancia del paciente y nunca siendo incómoda la terapia.

¿Cuántas sesiones de diatermia son necesarias y qué duración tienen?

La versatilidad de esta herramienta permite que pueda ser aplicada durante la sesión de fisioterapia en combinación con otras técnicas de tratamiento.

El número de sesiones y su duración va a depender del criterio del fisioterapeuta, en función del área a tratar, del tipo de tejido lesionado y de la evolución del individuo entre sesiones.

En términos generales pueden ser efectivas desde 3-6 sesiones hasta 12 o más sesiones. El paciente debe seguir el plan de tratamiento pautado y las recomendaciones del fisioterapeuta para conseguir una recuperación exitosa.

Contraindicaciones

  • Embarazo.
  • Marcapasos o dispositivos electrónicos implantados.
  • Implantes metálicos (prótesis, tornillos, placas o clavos).
  • Tumores malignos o cáncer.
  • Infecciones agudas.
  • Hemorragias o facilidad de sangrado.
  • Tromboflebitis o trombosis venosa profunda (TVP).
  • Falta de sensibilidad en el área a tratar.
  • Afecciones cutáneas graves (heridas, úlceras).

La aplicación de diatermia para la mejora del rendimiento deportivo.

La capacidad de este tratamiento para generar calor en los tejidos profundos permite aliviar las molestias del entrenamiento o competición, disminuir la fatiga postejercicio, eliminar sustancias de desecho del organismo, preparar el tejido para las siguientes sesiones, mejorar el descanso y prevenir futuras lesiones.

Si quieres llevar tus entrenamientos al siguiente nivel y reducir los tiempos de recuperación considera imprescindible la introducción de esta terapia en tu rutina.

Clínica de fisioterapia especializada en diatermia en Alcalá de Henares

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